Agility Cantabria | 1ª Prueba septiembre 2016
2972
portfolio_page-template-default,single,single-portfolio_page,postid-2972,,qode_grid_1300,footer_responsive_adv,qode-content-sidebar-responsive,qode-theme-ver-9.2,wpb-js-composer js-comp-ver-4.11.2.1,vc_responsive
 

1ª Prueba septiembre 2016

Este pasado fin de semana no ha sido uno cualquiera, con una prueba cualquiera, unos recorridos cualesquiera o unos participantes cualesquiera. No, no ha sido así.

Teníamos prueba en casa, en Elechas, y ocurrieron cosas que hicieron de éste un fin de semana muy especial, uno de esos fines de semana que quedan no sólo en la retina, sino en el corazón de los que pudimos vivirlo en vivo y en directo. Y es difícil narrarlo con palabras, porque nunca pareces encontrar las más adecuadas para describir ciertos momentos.

Por un lado, el sábado, tras la prueba de RSCE, tuvimos la tran fortuna de poder disfrutar del I Open Retriever, que nos trajo ejemplares de diferentes puntos de la península. Algunos en plena competición, otros ya en la reserva, y otros retomando un Agility que ya tenían aparcado. Pero había que acudir a la cita para poder disfrutar de nuestro deporte entre semejantes. Pero lo vivido en este Open lo dejaremos para un poco más adelante, porque merece su propio album.

Y llegó el domingo con uno de esos momentos que hacen afición, porque ver a una pequeña llamada Lucía salir a pista por primera vez en su vida y sin mediar ningún entreno y realizar un recorrido con una autoridad tan aplastante y una naturalidad tan asombrosa nos dejó a todos anonadados. El abrazo que unió a padre e hija regado por sus propias lágrimas nos hizo recordar por qué nos gusta este deporte y por qué hacemos locuras por él. Esa emoción recorrió la médula espinal de Agility Cantabria y de todos los que la vivieron.

Pero aún quedaba otro abrazo que nos haría volver a vibrar a todos. Porque Inés, otra pequeña agilitera realizó otro gran recorrido a los ojos de todos nosotros y al terminar se fundía en un abrazo con Lucía, ambas con lágrimas en los ojos. Y un mismo sentir se propagó entre todos y cada uno de los miembros de Agility Cantabria, porque nos hicieron entender que no hay nada más grande que disfrutar con el éxito del compañero.

Además este fin de semana pudimos compartir con todos los que quisieron una cena y una comida, excusa perfecta para conocernos un poco más y compartir experiencias. Así que solo queda agradecer a todos y cada uno de los que os acercasteis hasta nuestra casa el realizar como siempre ese gran esfuerzo y regalarnos vuestra presencia, y a los que aparecéis en las fotos, nuestra más sincera enhorabuena. Al resto, ya sabéis, a seguir trabajando para estar ahí en otra ocasión.